lunes, 3 de junio de 2013

Brújulas que buscan sonrisas perdidas de Albert Espinosa

Erkaiz tiene el penoso deber de volver a la casa de su familia tras muchos años de ausencia. Lo cierto es que se ve forzado a ello porque la enfermera que cuida de su padre debe irse por motivos familiares. Él es consciente de que su padre, un famoso director de cine, es una persona a la que odia y con la que lamentó pasar su infancia, y sin embargo él le necesita. Aquejado de un cáncer terminal y con el Alzheimer amenazando con hacerle desaparecer por completo, su padre requiere de él algo más que cuidados.
Él es consciente de repente de las similitudes que le unen a ambos. Su madre falleció dejando a su padre el deber de gobernar a 4 hermanos y él mismo ha perdido a su esposa en una accidente de tráfico dejándole a cargo de sus dos gemelas. Al margen de este punto cree que no tiene nada que ver con ese hombre distante y severo que nunca les dejaba hacer ruido en casa porque molestaban a su madre enferma.
Su primera conversación con su padre que aparentemente no le reconoce, está orientada a una entrevista de trabajo para ser su ayudante de producción en una nueva película que el famoso director desea filmar. Así de forma inocente Erkaiz acepta el “trabajo” y sigue el juego de su Padre con ayuda de Voy, el viejo ayudante de dirección de su padre.Pronto Erkaiz se da cuenta de que aquello no es solo una película sino que es una forma de ir cerrando el abismo que años atrás le separó a él de sus hermanos y de su padre a raíz de la muerte de su madre. Es hora de ir conociendo los secretos y de ir encontrando la fuerza para perdonar a aquellos que se equivocaron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario